untitled
viviti

LA CASA DE USHER
 
Relatos de Terror y Ficción
               por Paul F. M. Muro Lozada
 
 
           Inicio           
       Wallpapers       
       Contactos       
 
AUTOR:::::
  Biografia
  Fotos
RELATOS
  Beatriz
  La Cofradía
  La Llamada
  El Retrato del Sr.      Espinoza
  El Incidente de la      Calle A. Ugarte
  Los Invasores
  El Encuentro
  Una Conversacion      acerca del Tiempo
ARTICULOS
  E.A. Poe y su     influencia en ...
  Expediciones en el     Siglo XX
  
WEB'S AMIGAS::::




Grupo el Buho

Ciencia Ficcion Peruana
Rascacielos

 

 

 

    Descargar   Comentar

 

UNA CONVERSACION ACERCA DEL TIEMPO

 


 

Esa tarde me reuniría con mi amigo el Doctor Smith, él, hombre ya de cincuenta años y graduado con honores en la Universidad Mayor de San Marcos en Lima, en Filosofía, vendría a Chiclayo a dictar un ciclo de conferencias en la Universidad principal de esta ciudad, y yo era el encargado de recogerlo y hacer que se sienta a gusto hasta la hora de la conferencia.
Yo, además de dictar dos materias en la Universidad de esta ciudad por ese entonces tenía 35 años y era a pesar de mi juventud muy respetado por mis colegas y alumnos.
Hace pocos años antes de su última visita, había conocido en un simposio dictado en la ciudad de Buenos Aires al doctor Smith y nos hicimos muy buenos amigos, y sostuvimos extensos e interesantes comentarios, además me habló de su último gran volumen que estaba escribiendo, él estaba concentrando todos sus esfuerzos en el tema del tiempo, sosteniendo con ahínco teorías que otros filósofos ya habían defendido.
Por fin luego de mucho esperar, llegó el vuelo proveniente de la ciudad de Lima, y en donde venía el Doctor Smith. Me paré de mi asiento y fui al área de recepción, y efectivamente ahí venia el Doctor, vestido impecablemente, con un terno de gabardina color pardo y sosteniendo una pequeña maleta.
- ¡ El joven profesor Allan ! - dijo animado el Doctor Smith.
- ¡ El mismo, querido Doctor ! - respondí con el mismo entusiasmo.
- Espero, que haya mucho tiempo para conversar de varios temas, y fíjese usted aquí traigo unas notas de mi último libro, que las deseo compartir con usted y me de su opinión, no todos los días se habla con una persona brillante, ¿no?
- Si, así es Doctor - conteste riendo ligeramente, agradado con el halago que me hizo aquella celebridad.
El resto del camino en el taxi, la pasamos conversando, sobre todo de la publicación de su nuevo libro que se titularía “Acerca del Tiempo”. El Doctor se alojo en el mejor hotel que pude conseguir con el presupuesto destinado para ese fin. Me dijo que tenía que arreglar algunas notas, para la primera conferencia que sería el mismo día de su llegada.
Luego de dejar cómodamente instalado al Doctor en su habitación, fui hacia la Universidad a coordinar todo para la primera conferencia.
A las cinco de la tarde, recogí al profesor y le lleve algunos apuntes míos para que los revise en el trayecto, él se mostró encantado de ayudarme, en vista de que yo estaba preparando mi primer volumen, acerca del pensamiento de varios filósofos latinoamericanos, este libro traería un segundo volumen, dependiendo de la respuesta del público conocedor.
Llegamos a la Universidad y luego de caminar un poco llegamos al salón de eventos académicos, que estaba abarrotado de gente, hecho que el profesor agradeció y sin más preámbulos inició una impecable conferencia, granjeándose la incondicional admiración y amistad del público.
El éxito de la primera conferencia se repitió cuatro veces más, pero ante la insistencia de la comunidad universitaria, él Doctor Smith, hizo un resumen de las cinco conferencias en una sola. Luego de aquella conferencia hubo una cena de gala, cena a la que asistieron los mejores hombres de ciencia, letras y el arte en general, habíamos llegado a un estado en que la colaboración entre todas las ramas del saber era efectiva y el Doctor se sintió halagado con todas las personalidades halladas allí, y no sólo eran personalidades, sino que algunos eran entrañables amigos.
La reunión termino tarde y el Doctor estaba cansado, así que de ahí lo llevaron directamente a su hotel, pero me dijo que lo fuera a ver a eso de las cuatro de la tarde, ya que tenia cosas importantes que comunicarme.
Llegue a ver al Señor Smith a la hora acordada y el ya estaba en la sala de espera, listo para salir conmigo a caminar por ahí, sin destino fijo como más le gustaba a el.
- Mi querido amigo, sabes cuanto he estudiado al tiempo desde el punto de vista filosófico y lo que estoy haciendo ahora, o sea escribiendo un libro dedicado por entero dedicado a defender ardorosamente algunas teorías que considero correctas, pues ahora deseo comunicarte algunos de los pensamientos que van a ir allí escritos, ¿qué dices estimado profesor? - dijo el doctor Smith.
- Me parece correcto y estoy dispuesto a escucharle - le respondí yo.
- ¡ Pues caminemos entonces! - dijo Smith.
Empezamos a caminar por una angosta calle de Chiclayo y por cierto muy transitada.
- El tiempo, algo que siempre me ha fascinado - comenzó a decir el Doctor - según una teoría filosófica, el tiempo pasa lento o rápido para nosotros, según la importancia de los acontecimientos o las emociones que estamos sintiendo con alguna cosa o persona, afirmación que me parece correcta.
- Si, Doctor, muchas veces he sentido pasar un momento feliz demasiado rápido y una situación angustiosa irse muy de poco a poco.
- Es correcto, querido profesor, el tiempo como dijo el mismo Einstein es relativo y además podremos encontrar por ahí una puerta que nos lleve de una época a otra - dijo el Señor Smith.
Aquella conversación se prolongo por muchas horas, y el principal tema fue el tiempo y el impacto que causaba sobre muchas personas. Para algunas pasaba lento, para otras demasiado rápido. Otras personas decían que mientras más avanzaban en edad se pasaba más lento. La conversación me pareció apasionante, pero diría que se prolongo demasiado, cada paso que caminábamos, parecía se más dificultoso para mí, me agitaba más y no se porque razón exacta, según mis sentidos no habían acelerado la marcha por algún motivo especial.
Seguíamos doblando cuadras y cruzando calles, mi cuerpo se sentía fatigado, pero la encantadora conversación del doctor Smith, iba provocando en mi nuevas sensaciones y abriendo para mi nuevas puertas mentales, pensaba en lo fascinante que su libro sería.
El cansancio me seguía agotando sospechosamente, hasta que le pregunte al Doctor si íbamos a un lugar preciso, ya que me pareció que habíamos caminado bastante, el doctor son rió y me dijo:
- ¿Todavía no comprendes mi querido amigo la maleabilidad del tiempo?
- No lo entiendo doctor. ¿Hacia dónde vamos? - dije yo un poco angustiado.
- Hacia la eternidad mi amigo, vamos hacia la eternidad.
Cuando el doctor dijo eso, me pareció un complicado acertijo; pero no se porque, me mire las manos, estaban envejecidas como de una persona de cincuenta años, mire la cara del profesor y él era un anciano de casi ochenta años. Increíblemente habíamos atravesado alguna puerta en el espacio que nos había hecho viajar veinte años, pero había puesto sobre nuestros hombros la misma cantidad de tiempo.

Fin


    Descargar   Comentar




 

Web Hosting · Blog · Guestbooks · Message Forums · Mailing Lists
Easiest Website Builder ever! · Build your own toolbar · Free Talking Character · Email Marketing
powered by a free webtools company bravenet.com